Nuestra Historia

“El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia”

Los primeros pasos

El comienzo de la traducción de la Biblia se remonta a la década del  50 cuando el Padre Alfredo Bernardo Trusso se hizo cargo de una humilde Parroquia del barrio de Chacarita, en Buenos Aires: “Todos los Santos y Animas”. Entre sus múltiples y renovadoras tareas pastorales, se llevaba a cabo la misión con la Virgen de Luján. Eran encuentros de oración y de lectura de la Palabra de Dios en las casas del barrio. En ellas se entregaba un ejemplar del Nuevo Testamento, traducido a la lengua castellana de ese entonces.

Con ocasión de esas visitas, se fue forjando la idea de realizar una nueva traducción porque los pasajes bíblicos, a pesar de estar traducidos en lengua española, resultaban bastante difíciles de entender para la gran mayoría de la gente.

Fue así como, a partir del año 1958 (o sea 7 años antes de la Constitución “Dei Verbum”), un grupo de sacerdotes y laicos, convocados por el Padre Alfredo Bernardo Trusso, sintieron la necesidad y comprendieron la urgencia de difundir la Palabra de Dios en una versión adaptada a la manera de hablar y al lenguaje de nuestro pueblo. Para ello concibieron la idea de realizar nada menos que una nueva traducción de la Biblia. El aliento brindado por varios Obispos de Argentina, especialmente por Mons. Jorge Kemerer, entonces Obispo de Posadas, dieron el espaldarazo definitivo para poner en marcha este propósito.

La intención no era hacer una especie de paráfrasis de los textos bíblicos -como si fuera la salida más fácil-, sino lograr una “verdadera traducción” sin menoscabar para nada la fidelidad al sentido bíblico   original  y, al mismo tiempo, a nuestras formas culturales de expresión.

En este sentido, el principio fundamental que guió esta versión de la Biblia fue la sabia norma de Santo Tomás de Aquino: “Un buen traductor, guardando siempre el sentido de las verdades que traduce, debe adaptar su estilo al genio de la lengua en que se expresa”.

 

“El Libro de la Nueva Alianza”

El trabajo de traducción comenzó con la versión de los Evangelios. Así fue que el primero de ellos, San Mateo, apareció en 1961 bajo la dirección de la Sociedad Argentina de Profesores de Sagrada Escritura, varios de los cuales integraban el equipo de la traducción.

En 1964 se publicaron los cuatro Evangelios, con el título “LA BUENA NOTICIA DE JESUS” , bajo la responsabilidad de los Padres Mateo Perdía y Alfredo Bernardo Trusso. Se publicaron muchos ejemplares (en agosto de 1964 se editaron 20.000 ejemplares; en enero de 1965, 30.000 ejemplares y en octubre de ese mismo año otros 30.000, y así sucesivamente cada año).

Ante la favorable acogida que tuvo esta versión y al retirarse el Padre Mateo Perdía se incorporó el Padre Armando Jorge Levoratti. Se hizo una nueva revisión de los Evangelios y se decidió continuar la traducción de los otros libros del Nuevo Testamento, cuya versión completa apareció en 1968 con el título de “EL LIBRO DE LA NUEVA ALIANZA”,  bajo la responsabilidad de los Padres Armando Jorge Levoratti y Alfredo Bernardo Trusso.

 

“El Libro de la Antigua Alianza”

Apenas terminada la traducción del Nuevo Testamento, respondiendo a una expectativa muy generalizada, se comenzó la traducción de los Libros del Antiguo Testamento, -“EL LIBRO DE LA ANTIGUA ALIANZA”– con el propósito de publicarlos en volúmenes separados, siempre bajo la responsabilidad de los mismos traductores. De hecho, en 1970, aparecieron “El Pentateuco y Josué”, como el primer volumen del Antiguo Testamento.

De esta obra afirmó el recordado Mons. Jorge Kemerer: “Estoy seguro de que a través de esta versión, hasta los textos más difíciles y áridos del Antiguo Testamento cobrarán un nuevo atractivo, y nos revelarán de manera actualizada el mensaje ‘vivo y eterno’ de la Palabra que ‘permanece para siempre’ ” (1 Ped. 1, 23-25).

El segundo volumen publicado de “EL LIBRO DE LA ANTIGUA ALIANZA”  fue “El Libro de los Salmos”, que apareció en 1971. Pero, al hacerse económicamente imposible continuar la publicación de los otros volúmenes, se decidió encarar la edición de todo el Antiguo Testamento, junto con el Nuevo ya existente y en un solo volumen.

 

“El Libro del Pueblo Dios. La Biblia”

La primera edición de la Biblia completa apareció en 1981con el título de “EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS. LA BIBLIA, siendo igualmente sus traductores los Padres Armando Jorge Levoratti y  Alfredo Bernardo Trusso.. Fueron 22 años de trabajo ininterrumpido, en un tiempo en que no había computadoras, y la traducción se hacía en apuntes escritos a mano y pasados por triplicado con papel carbónico mediante una simple máquina de escribir. Luego el mismo escrito se copiaba nuevamente para volver a corregirlo. Las pruebas de la imprenta venían en hojas largas llamadas de “galera”.

Fue el fruto del esfuerzo tesonero de estos dos sacerdotes argentinos quienes realizaron la traducción de la Biblia a partir de los originales en hebreo y en griego. La obra, como se señaló anteriormente, tenía la   particularidad de procurar atender lo mejor posible las modalidades propias de nuestro lenguaje. Se procuró imprimirle una proyección   netamente pastoral para que, en principio, la Palabra de Dios fuera comprensible de la mejor manera desde la lectura del mismo texto sagrado con el fin de aumentar y acrecentar la vida de fe. De este modo se ha procurado brindar a los lectores la oportunidad  de acceder al llamado “Libro de los Libros” sin necesidad de recurrir a las habituales versiones en curso en nuestros días.

Los traductores trabajaron principalmente sobre dos principios. Por un lado, mantener una rigurosa fidelidad a los textos originales y, por  otro lado, adoptar la terminología y el lenguaje habitual de nuestra cultura. Esta versión de la Biblia fue ilustrada con los dibujos de los célebres pintores Raúl Soldi (los del Antiguo Testamento) y Norah Borges (los del Nuevo Testamento). Fue editada por la Editorial San Pablo.

Con respecto a esta versión, el traductor español de una obra del exégeta italiano Carlo Bussetti escribe: “Es un tesoro de la lengua española.  El equipo que la tradujo ha logrado un texto en español   bellísimo y una notable profundidad exegética. Las notas son muy breves y acertadas”.

 

 La “FUNDACIÓN PALABRA DE VIDA”

Una vez avanzada la tarea de traducción de toda la edición completa de la Biblia, se presentaba la necesidad de editarla.

Para satisfacer esta necesidad, un grupo de obispos, sacerdotes y laicos decidieron crear una Fundación con el nombre de  “PALABRA DE VIDA”. La misma quedó constituida en la solemnidad de PENTECOSTÉS, el 6 de junio de 1976.

La Fundación fue especialmente promovida por su primer Presidente, Mons. Desiderio Elso Collino, Obispo de Lomas de Zamora, y entre sus miembros fundadores figuraban varios Obispos del país, a la vez que un buen grupo de sacerdotes y laicos.

Los objetivos de esta Fundación son los mismos que dieron origen a la traducción de la Biblia “EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS”, a saber:

  • Que la “Palabra de Vida” llegue realmente a todos los que tienen hambre y sed de ella para alimentar, renovar y  testimoniar constantemente su fe.
  • Que sea accesible al nivel cultural y a las posibilidades económicas de sus destinatarios, especialmente, los más pobres y marginados.
  • Que esa Palabra ocupe un lugar de primer orden en la homilía litúrgica, en la catequesis y en toda la acción evangelizadora y social de la Iglesia.

Desde su comienzo la Fundación se dedicó a lograr el abaratamiento de  EL LIBRO DE LA NUEVA ALIANZA  como así también, una vez editada la edición completa de EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS”, con el fin de difundirlos masivamente.

 

La FUNDACIÓN PÁLABRA DE VIDA, ha difundido hasta la fecha del 6 de junio de 2021:

  • 300.000 ejemplares de “LA BUENA NOTICIA DE JESUS”;
  • 3.820.000 de ejemplares de “EL LIBRO DE LA NUEVA ALIANZA”;
  • 2.225.000 ejemplares de “EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS”;
  • 30.000 ejemplares de “EL LIBRO DE LOS SALMOS”, como una separata de “El Libro del Pueblo de Dios”.
  • Otras publicaciones Bíblico-catequéticas.

 

Entre las actividades de la Fundación cabe destacar en primer lugar la constante difusión, directamente desde su sede, durante estos 45 años, de “EL LIBRO DE LA NUEVA ALIANZA” y de “EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS” a través de los Obispados, las Parroquias y Colegios.

Esta difusión, que no ha sido fácil como tampoco lo es en este momento, ha permitido reducir notablemente los costos de los textos bíblicos, logrando que lo económico no sea un impedimento para “adquirir el inapreciable conocimiento de Cristo Jesús con la lectura frecuente de las divinas Escrituras” (Constitución sobre la Divina Revelación del Concilio Vaticano II, 25).

Por otra parte, con el auspicio de la Fundación, se realizaron desde el año 1981 al 2003 más de 200 “Encuentros de Iniciación Bíblica”, en diferentes Parroquias de Buenos Aires y, en general, el número de participantes ha sido muy elevado.

Desde el año 2006 se han venido realizando numerosos Cursos anuales en la Sede misma de la Fundación. En los Encuentros de cada Curso se tratan y estudian diversos temas bíblicos guiados por especialistas en Sagrada Escritura. En las reuniones se destaca, además del interés por conocer, recibir con fe y amor la Palabra de Dios, el espíritu fraternal de los participantes.

Entre otras muchas cosas, no se puede dejar de subrayar también la satisfacción que en el año 1998 obtuvo nuestra Fundación cuando la Conferencia Episcopal Argentina, junto con las Conferencias Episcopales de Chile, Paraguay y Uruguay, han adoptado los textos de la versión “EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS” para los Leccionarios litúrgicos.

En el año 2015 se publicó una nueva edición con el título “LA BIBLIA. LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS”. Mantiene la misma traducción que la anterior, pero enriquecida por el trabajo arduo y meticuloso de Mons. Armando Jorge Levoratti con introducciones reelaboradas y actualizadas, además de haber sido enormemente facilitada la comprensión del texto sagrado con gran cantidad de nuevas notas explicativas.

En nombre de la Conferencia Episcopal Argentina fue enviada, con fecha 19 de julio de 2016, una carta solicitando que el Presidente de la Conferencia pudiera formar parte del Consejo Directivo de la Fundación Palabra de Vida.

En la reunión del Consejo Directivo de la Fundación, con fecha 22 de agosto del mismo año, se aceptó y aprobó con mucho agrado dicha solicitud.

Es un deber de gratitud mencionar y recordar muy especialmente al primer Presidente de la Fundación Palabra de Vida, Mons. Desiderio Elso Collino y a su primer Vicepresidente Mons. Alfredo Bernardo Trusso, impulsores de esta Fundación, como así también agradecer la generosa labor del actual Presidente Mons. Guillermo José Garlatti.  Es también un deber de gratitud dejar constancia de nuestro especial reconocimiento a Mons. Armando Jorge Levoratti, fallecido el 13 de octubre de 2016.

Nómina de la Comisión Directiva actualPresidente Mons. Guillermo José Garlatti, Vicepresidente 1º Pbro. Marcelo Osvaldo Falcón, Vicepresidente 2º Mons. Oscar Vicente Ojea ,  Secretaria Srta. Ofelia Santoro Prosecretaria  Sra. Adriana Rosa De Andrea Tesorera Sra. Clelia Elsa Ciganda, Protesorera Norma Leonilda Baudini y Vocal Ing.Martín Pablo Borghi.

En el 45 aniversario de la Fundación, 6 de junio de 2021.